Renée Potts enamorada de la literatura infantil y juvenil a las que dedicó la escritora, teatrista, periodista, maestra y poeta sus mejores años. Dejó hermosos libros como ese clásico que es el Romancero de la maestrilla.
Cuando llegaba a la redacción de la revista Romances, Renée Potts iluminaba con su sonrisa el lugar. Para todos tenía una mirada amable y no dudaba en aconsejar a los más jóvenes sobre distintas facetas del periodismo que con tanto amor y profesionalismo profesó, así recuerdo a esta habanera, una de las escritoras más notables de nuestras Letras.
Nacida en La Habana, en 1908, se graduó en la Escuela Normal para Maestros. Estudió Derecho Diplomático y Consular en la Universidad de La Habana y culminó estudios en la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling.
Ejerció el magisterio y pudo apreciar el valor de la literatura infantil y juvenil en la educación. Para niños y adolescentes creó un mundo fabuloso con versos, los más finos, cuentos, letrillas, adivinanzas, canciones…
Y ocurrió que un día leyendo el periódico se enteró de un concurso literario y llena de entusiasmo no tardó en armar un libro que envió con el título de Romancero de la maestrilla. Fue grande su felicidad al conocer que su obra había triunfado entre otras muchas en el prestigioso Premio del Lyceum.
El volumen está considerado por la crítica especializada como el más importante de los escritos para los niños antes de 1959.
Todo no terminó ahí porque Renée sumó otros lauros al anterior como el importante premio Hernández Catá, que obtuvo en 1955 por su cuento Camino de Herradura.
A ella, el teatro no le resultó ajeno y su pieza Habrá guerra mañana fue estrenada en el Círculo de Bellas Artes en 1935. Muchos años después, en 1961, el Teatro La Edad de Oro, de Camagüey llevó a escena Las babuchas de Abú Casim, versión de un cuento de Las mil y una noche. La propia Renée la adaptaría luego para el teatro de muñecos, que tanto la fascinaba. Presentó con el Guiñol Nacional, en 1968, El aya de la francesa, basado en el poema Los zapaticos de rosas, de nuestro Martí.
Para la TV escribió teatro de títeres: La carreta, El abuelo Andrés y su caja de maravillas, Además, fue coautora de varios textos para el Ministerio de Educación.
Por igual se convirtió en una destacada periodista. En una vieja entrevista aparecida en la revista Romances, explicó: Creo que me inicié en el periodismo al momento de nacer. Yo era el primer vástago que lograba mi padre. Había nacido en casa de la familia Serrano, todos periodistas. Sostenida en los brazos de mi padre, recorría la Sala de Prensa, la del Palacio de Gobierno, la Secretaría de Estado y la redacción de La Discusión.
Renée trabajó en la revista La Mujer, dirigida por María Collazo y luego se desempeñó como directora. Lo fue también de la revista Mundo infantil. Publicó, además, en El País, Grafos, Bazar, Cinegráfico, Mediodía, Diario de la Marina, El Mundo. Chic…
Durante muchos años trabajó en la revista Romances para la cual hizo interesantes reportajes, entrevistas, artículos…La reconocida intelectual falleció en su querida Habana el 31 de diciembre de 1999.