|
|
Como estar sin él…
Por Aloyma Ravelo
Habitualmente, no me gusta usar la palabra nunca. Porque nunca se
saben los vaivenes de la vida y lo mucho que pueden doblegar a una
persona enamorada, la fuerza de las emociones y los sentimientos.
Pero en este caso lo usé porque rogar a alguien amor, atención, a la
larga, solo deja sabores amargos. Hay que crecer en la adolescencia
con la creencia muy interiorizada de que la autoestima es un tesoro
valioso que debes, cada momento, tener como baluarte y resguardo de
tu dignidad personal.
Ninguna relación te brindará la felicidad que no puedes construir
por ti misma y para ti, primero. Solo cuando estás bien contigo
misma, puedes estarlo con tu pareja; únicamente cuando manejas la
soledad, puedes manejar una relación con eficacia, sin rogar,
humillarte, sino en igualdad de condiciones.
La ley de las probabilidades indica que si no actúas así, lo peor
está por venir, lo más triste, cuando todo aquello que nos hacía
feliz empieza a tambalearse, hacer el efecto contrario, y el amor
comienza a hacernos sufrir. ¿Qué hacemos cuando eso ocurre? Lloramos
y lo perdonamos una y otra vez, volvemos a darle otra oportunidad,
pero pasado un tiempo, de nuevo se vuelve a ir. No es sano vivir una
relación tan llena de tristezas y sobresaltos.
Es difícil dejar ir a esa persona que amas intensamente. El caso de
Ivonne lo demuestra.
Una noche, desesperada, me escribió por e-mail: Por un rato volví a
estar con el hombre que adoro, él me había dejado por otra y, de
pronto, me vino a visitar. Yo me llené de ilusiones, sueños,
fantasías desbordadas, fueron unos deseos incontrolables, me sentía
muy bien, lo había extrañado mucho, y al volver a estar con él, fue
maravilloso. Como lo quiero, no es inexplicable este sentimiento que
despertó nuevamente en mí, pensé que no lo lograría tan fácil, pero
me equivoqué.
Cuando hablamos, después de tener sexo, le dije que no quería ser un
pasatiempo, yo lo amaba, pero nunca bajo esas condiciones, entonces
me movió el piso al decirme que no quería nada serio, y si yo
pretendía algo formal, era mejor terminar de una vez.
Ahora, amiga, estoy muriendo por dentro, quisiera terminar de una
vez por todas, pero no tengo fuerzas. Imposible contenerme a esos
abrazos, a esos besos…
Cómo contenerse
La psicoanalista Mariela Rodríguez dice, con mucho tino, que una
relación es una apuesta de dos. Requiere valor, creatividad,
flexibilidad, entusiasmo, confianza, altruismo y una lista inmensa
de otros recursos compartidos. El amor es esencial, pero
insuficiente.
Si solo cuentas con tu disposición, tarde o temprano tendrás que
reorientar tu capacidad de amar hacia alguien más apto para
acogerla, potenciarla y defenderla, reconoce Mariela.
Hay que dejarlo ir. Dejarlo pasar, no porque sea una mala persona,
sino porque no está en sintonía con tus deseos, intereses y
aspiraciones. Puedes pensar, a ver si encuentras otra razón más
sustancial.
Quien se aferra al «lo amo y lo voy a luchar», muchas veces termina
dañada y desenga-ñada, al darse cuenta que pasa el tiempo y su amor
no contagia al otro, no es un virus. Ha dicho un filósofo famoso y
sabio, que solo se puede ser feliz cuando dos personas felices se
unen para compartir su felicidad.
Pretender que otra persona te haga dichosa y llene tus expectativas,
es un mito que trae frustraciones. La vida está hacia adelante, y si
te quedas trabada en los besos que te da, él sabrá que te tendrá
cuando quiera. Y eso va a doler. Mejor bájate y déjalo ir, habrá
otros que sueñan con una mujer como tú.
|
|