Web para las Muchachas que no excluye a los Muchachos


Hacer triste mi vida… ¿Es eso lo que quiero?

 

Escribo para ver si me puedes ayudar. Tengo un grandísimo  problema, y  es que estuve de novia con un muchacho que es mi primer gran amor, pasaron muchas cosas y nos dejamos, pero ahora  está con otra, y yo no lo puedo olvidar, pero él no quiere saber nada de mí. Necesito un consejo rápido, estoy desesperada,

Lea

Querida muchacha

 

Hay hombres que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Sobre todo, cuando los seguimos recordando sin que se lo merezcan. No porque sean malos, si no porque desearon alejarse, se portaron mal, tuvieron una actitud desleal o, simplemente, no quieren permanecer a nuestro lado.

No nos conviene seguir asidas a esos seres. Debemos buscar nuestra felicidad, ver la vida de forma positiva, y si pasamos tiempo pensando en esa persona, nos mantendremos amargadas y disgustadas.

La buena noticia sería “Yo decido ser feliz, tener amistades que aporten a mi vida y no que me estén restando”. ¿Y tú, qué escoges? Claro que no tienes porqué decidirlo ahora mismo. Pero aunque hoy creas que no puedes estar sin él, que lo necesitas mucho y deseas su proximidad, quiero confesarte que todo eso puede cambiar si te lo propones. Y también medita en esto: ¿Vas a seguir haciendo triste tu vida?

Hay que dedicar tiempo a pensar las cosas tal y como las deseamos. Insistirte a ti misma: “Tú me haces mal, no aportas nada bueno ahora a mi vida; es más, me quitas mi paz y mi bienestar. Si acepto seguir pensando en ti, me estoy haciendo daño”.

A tu edad, querida Lea, afanarse y aferrarse a un amor que ya no te toca, es puro intento baldío. No importa si es el primero o el cuarto. Con el tiempo, te darás cuenta que pueden haber otros amores lindos y grandes. Lo que te está sucediendo ahora es que tienes carencias, necesidad de ser amada; eso es comprensible, pero no sigas mirando en dirección de la persona equivocada.

Todas tenemos la opción de elegir si vivir amargadamente o intentando ser dichosas. Podemos pasar por momentos de rabia, rencor y envidia… pero esas emociones no deben albergarse en nuestro corazón de forma permanente, deben ser sólo pasajeras, quedar atrás.

Tú al igual que yo, y todas las personas, somos dueñas de nuestros actos. Debes asumir que tus decisiones tienen consecuencias sobre tu vida y tu visión de la vida. Todo puede cambiar, pero depende de ti y no de los demás. Tú puedes escoger salir de esa amargura que no te deja ver con claridad. Tenlo por seguro, Lea.

 

 

La Golondrina. 

 

Revista Muchacha                    ,  

apartado postal 2110, La Habana

Correo electrónico:

mujeres@enet.cu