¿Quién
no recuerda su voz y manera de hacer la canción? ¿Cómo no añorar su carisma, su
sinceridad a quema ropa, su explosiva sonrisa, la agudeza de sus criterios? Un
13 de julio de 1951 nació Sara Gonzáles, y desde ese día el futuro la ubicaría
como una de las voces más importantes de la música cubana, en especial, de la
nueva trova.
La
amistad fue para ella uno de los tesoros más grandes. Cosechó afectos por
doquier, por eso no es de extrañar que por muchos años perviva su ¡memoria
viva! Ejemplo de ello fue el homenaje que le rindieran varios amigos trovadores,
convocados por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex). Al agasajo se
sumó también, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y una
delegación de Puerto Rico de visita en Cuba.
“La
idea de hacer este homenaje en el Cenesex, es porque Sara fue una persona que
apoyó mucho el trabajo de la institución. Durante la cuarta Jornada Cubana
contra la Homofobia, ella incluso cambió la fecha de su peña para insertarla
dentro del programa de la Jornada. Lo mismo sucedió este año. Por eso nos reunimos
aquí, para rendirle amor a una persona que formó parte de nuestra “banda sonora”,
al menos de los que crecimos con la nueva trova”, dijo a Mujeres Teresa de
Jesús Fernández González, directora de la Editorial Cenesex.
Quienes
la conocieron saben que así le gustaría ser recordada, entre la canción, la
lucha por un mundo más justo y siempre celebrando la vida. Para una mujer de
acción, revolucionaria y consecuente, el mejor homenaje es continuar con los
proyectos que la desvelaban. Por ello, Diana Balboa—su compañera por más de
treinta años—y varios amigos, se empeñan en mantener proyectos a los cuales le
puso alma y vida. El público capitalino continúa asistiendo a El Patio de la
Gorda, los últimos domingos del mes, peña en la que Sara reunía a trovadores de
distintas generaciones, artistas e intelectuales de todo el país.
“Sara
ha dejado un legado en la canción cubana muy grande, un legado que hay que
seguir y respetar. Un legado que está también en ese proyecto tan bello que es
El jardín de la Gorda, un proyecto cultural y comunitario donde ella quería que
todas las artes convergieran. Y justamente, varias trovadoras y trovadores
estamos enfrascados en cuidar ese proyecto, respetar todo lo que ella hizo”,
comento Marta Campos, una de las anfitrionas del espacio.
Los
homenajes a la voz de millones continuarán. A ellos se suma la Editorial
de la Mujeres y la Revista Mujeres, cuya edición No. 2 de este año incluye
varios trabajos sobre su obra e impacto en la cultura nacional.