La
presidenta brasileña, Dilma Rousseff, lideró una inédita cumbre de gobernantes
mujeres paralela a Rio+20, donde defendió el fin de la desigualdad y la
violencia, así como los derechos reproductivos, un tema polémico en la
conferencia y excluido del texto final.
"En
Brasil estamos invirtiendo para superar dificultades y precariedades en el
acceso a los servicios públicos de salud, con pleno ejercicio de los derechos
sexuales y reproductivos", dijo la presidenta en la mini-cumbre destinada
a garantizar que la cumbre Rio+20 impulse los derechos de las mujeres.
Cuando
Rousseff acabó su discurso, varias activistas levantaron pancartas en las que
se podía leer: "Derechos reproductivos por la sostenibilidad del
planeta" y "La Rio+20 traicionó a las mujeres".
La
ex primera ministra de Irlanda, Mary Robinson, representante del respetado
grupo de "The Elders" creado por Nelson Mandela, lamentó "que el
texto de la conferencia (que los presidentes aprobaron) no se refiera a los
derechos reproductivos: los derechos sexuales y reproductivos son
esenciales", dijo.
Un
día antes, Robinson había criticado la oposición del Vaticano en ese tema:
"¿Qué saben hombres solteros sobre la vida, la salud, y las decisiones de
mujeres pobres?, cuestionó en una entrevista al diario O Globo.
Jefes
de Estado y de Gobierno y representantes de 191 países aprobaron un acuerdo
para impulsar la preservación de los recursos naturales del planeta y la lucha
contra la pobreza.
El
texto final reconoce la necesidad de avanzar en la igualdad de género y la
importancia de la salud sexual y reproductiva, pero los negociadores retiraron
la mención a los derechos reproductivos.
Esta
cuestión, que provocó mucha polémica en la conferencia, reconoce el derecho de
la mujer de decidir si quiere tener hijos o no, en qué momento y con quién, sin
discriminación o violencia, pero muchos países lo vinculan con el control
prenatal o el aborto.
"Afirmamos
que la equidad y el acceso al poder de las mujeres y niñas son fundamentales
para el desarrollo sostenible", expresaron en un documento.
"No
podemos vivir con la mitad de la humanidad marginada", advirtió la jefa de
ONU Mujeres y ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Combatir la desigualdad
e incorporar a las mujeres al poder "se traduce en reducción del hambre y
la pobreza", aseguró.
"La
Rio+20 nos presenta el desafío de incorporar los derechos de las mujeres como
dimensión crucial y estructurante del proceso de desarrollo sostenible. Sin
eso, no alcanzaremos los objetivos que nos traen a Rio", dijo Rousseff.
"Debemos
actuar como líderes que al final de esta cumbre son percibidas como
tales", dijo la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson Miller.
Estuvieron
también presentes las presidentas de Costa Rica, Laura Chinchilla, de Lituania,
Dalia Grybauskaite, las primeras ministras de Dinamarca, Helle
Thorning-Schmidt, Australia, Julia Gillard, y otras ex presidentas y ex
primeras ministras de Irlanda, Finlandia, Noruega y Suiza.
Fuente:
Terra