Según expertos
de la Academia de Ciencia de Estados Unidos, los bebés estudian el movimiento
de los labios de sus padres para aprender a hablar, el proceso comienza a los seis
meses de nacidos, cuando el balbuceo del niño cambia de forma gradual a sílabas
y luego a sus primeras palabras, que son casi siempre mamá o papá.
El aprendizaje
del habla, al parecer, no demora mucho tiempo porque en sus primeros años de
vida, el pequeño mira nuevamente a los ojos de sus progenitores a no ser que
escuche vocalizaciones extranjeras.
La investigación
muestra la importancia en el desarrollo del habla de la comunicación de los
padres con sus hijos pequeños ya que ellos son capaces de entender lo que es
necesario en cada momento de su progreso.
Fuente: Redacción
Informativa de Radio Rebelde