La
salud puede verse afectada por gran cantidad de factores, casi todos externos.
La gran mayoría se pueden controlar modificando las costumbres cotidianas y
enfilando hacia estilos de vida saludables.
Al
iniciar las acciones bienhechoras puede modificar el destino a su favor, pues
se está ayudando a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer,
accidentes cerebrovasculares, diabetes y otros serios padecimientos.
Medidas
de control
Se
debe asistir a la consulta médica no solamente al reclamo de las enfermedades,
sino para chequeos periódicos aunque aparentemente se disfrute de buena salud.
Su
médico seguramente le recordará la conveniencia de mantener un peso saludable
consumiendo alimentos sanos y variados, limitando la ingestión de calorías, de
comestibles refinados y ricos en lípidos, fundamentalmente las nefastas grasas
saturadas y trans.
También
le recordará la importancia de hacer ejercicios físicos de forma regular, de
controlar tanto la presión arterial como las grasas de la sangre, de abandonar
radicalmente la adicción al tabaco y el inmoderado consumo de bebidas
alcohólicas, y de paso, protegerse del exceso de sol.
En
una palabra, abandonar los oscuros caminos asociados con las causas más comunes
de muerte y minusvalía.
Es
cierto que las enfermedades del corazón, determinados tipos de cáncer y los
accidentes cerebrovasculares tienden a ocurrir más frecuentemente en quienes
tienen familiares afectadas por estas enfermedades. Sin embargo, los genes son
solamente una parte de los riesgos asociados con las mismas.
En
la mayoría de los casos, el comportamiento personal es tan importante, sino
más, que los antecedentes familiares.
Si
usted escoge conductas irresponsables y poco saludables, evidentemente tendrá
mucho mayor riesgo de padecer un grave problema de salud.
Las
tres principales causas de muerte, cardíacas, cáncer y cerebrovasculares,
disminuyen sus probabilidades de aparición cuando se ingieren comidas con bajo
contenido en grasas, azúcares y calorías, se hace ejercicio físico y se
abandona el hábito de fumar.
Incluso,
al hacer solamente una de estas cosas, usted comenzará a mejorar su salud y a
disminuir el riesgo de padecer algunas de esas tres enfermedades.
El
camino del éxito
Las
frutas y vegetales son fuentes importantes de vitaminas, minerales,
antioxidantes y fibra vegetal. Para comenzar a mejorar sus hábitos alimenticios
usted deberá disminuir las comidas con alto contenido en grasa y calorías,
tales como los refrescos y los alimentos callejeros.
Al
remplazar esas comidas con variantes más saludables, tales como frutas y
vegetales, usted obtendrá mejor calidad nutritiva. Además, aprender nuevas
maneras de prepararlos, puede ayudarle a no aburrirse de esa dieta más
saludable.
Sin
interrumpir su atareada vida cotidiana, suba las escaleras en vez de usar el
ascensor, o saque tiempo para tomar un par de descansos de quince minutos al
día durante los cuales deberá caminar a paso vivo.
Cambiando
fácil
Los
comportamientos no saludables se convierten en hábitos, por lo tanto,
cambiarlos de golpe a veces puede ser muy difícil. Usted tiene más probabilidad
de hacer cambios en sus hábitos si se fija una meta específica y parcial.
Por
ejemplo, perder 20 libras, puede ser algo abstracto y le será difícil saber por
dónde comenzar o qué conducta seguir para lograrlo. En lugar de eso, elija
acciones dirigidas a modificar su manera de comer, tal como añadir un poco de
fruta y de vegetales a su comida todos los días.
Este
tipo de meta es más fácil de pensar y de planear. Una vez que su nuevo
comportamiento se convierta en un saludable hábito, usted puede fijarse un
nuevo objetivo.
Y
así, poco a poco y con constancia se convertirá en una persona triunfadora con
todas las metas cumplidas.
*
Profesor Consultante y Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Docente
Dr. Salvador Allende en La Habana, Cuba
E.
mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu
http://cubahora.cu/blogs/consultas-medicas/como-vivir-saludablemente