Revista Mujeres.Publicación semanal de las cubanas

Publicación semanal de las cubanas
En esta edición: Del 16 al 22 de agosto/ 2018
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¡Mujeres alerta!

Por: Lisandra Chaveco Valdés
Publicado: 10/08/2018

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es la enfermedad infecciosa de transmisión sexual más común en el mundo y no distingue límites geográficos, color de la piel, edades, sexo o cultura.

Causante de la mayor parte de los casos de cáncer cervicouterino (CCU), la segunda neoplasia de mayor prevalencia en la mujer a nivel global y la quinta causa de muerte por cáncer en la población femenina, su diagnóstico y atención precoz implica actualmente no pocos retos para la medicina moderna.

A nivel internacional cada año se diagnostican aproximadamente 500 000 nuevos casos de CCU. En Cuba, según datos del Anuario Estadístico de Salud 2017 entre las tasas de mortalidad femenina más elevadas figura el cáncer de otras partes del útero en cuarto lugar, seguido por el de cuello de útero en quinto.

De acuerdo con Daneisy Veraz Núñez, Máster en Enfermedades Infecciosas, el diagnóstico temprano del VPH es primordial para realizar un tratamiento eficaz, disminuir la mortalidad, conocer la morbilidad de la infección, las posibles complicaciones asociadas y en especial, la incidencia del CCU.

Para profundizar en las características del virus y brindar información actualizada a nuestras lectoras y lectores, Mujeres conversó con la también enfermera del Hospital “Mártires del 9 de abril”, de Sagua la Grande, Villa Clara.

 ¿Cómo se adquiere la infección y cuáles sus principales síntomas?

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen más de 100 tipos de PVH, los cuales se transmiten principalmente por contacto sexual. Aunque no es necesario que haya una relación con penetración para que se produzca el contagio. El contacto directo con la piel de la zona genital es un modo de transmisión reconocido.

La mayoría de las infecciones por VPH son transitorias y no están asociadas a ningún signo o síntoma. Por lo general, las personas no son conscientes que han tenido VPH y su sistema inmunológico elimina la infección antes de que lo note. Sin embargo, sí pueden transmitir el virus a su pareja sexual mientras esté activo en su organismo.

En algunas personas los VPH de bajo riesgo producen verrugas genitales o condilomas acuminados y lesiones de poca severidad en el cuello uterino, vulva, ano o pene.

Las verrugas genitales aparecen, por lo general, como elevaciones o masas suaves y húmedas, rosadas o de color de la piel y son asintomáticas.

No obstante, la infección genital por VPH persistente en las mujeres puede conducir a cambios en las células del cuello uterino y hasta llegar a convertirse en CCU, de no recibir atención médica.

¿Cómo evoluciona la infección por PVH hacia el CCU?

La infección genital persistente por VPH, en algunas mujeres puede progresar de lesiones de bajo grado (neoplasia intraepitelial cervical (NIC 1) a lesiones precancerosas de alto grado (NIC 2 o 3), que si no se tratan, pueden evolucionar hacia un CCU, aunque ese proceso suele durar muchos años.

La infección por sí sola es insuficiente para causar el cáncer, ya que depende de otros factores de riesgo que son necesarios para el desarrollo de la neoplasia. Aproximadamente el 70 y el 91 % de las nuevas infecciones desaparecen en 1 y 2 años respectivamente, pero en pacientes seropositivas o inmunodeprimidas la evolución puede variar.

Los síntomas del CCU suelen aparecer cuando el cáncer está en una fase avanzada. Algunos de los principales signos registrados por la OMS son el sangrado vaginal irregular entre periodos menstruales o sangrado vaginal anormal después de haber tenido relaciones sexuales; dolor de espalda, piernas o pélvico; molestias vaginales o flujo vaginal oloroso; cansancio, pérdida de peso y del apetito; hinchazón de una sola pierna; entre otras.

¿Por qué vías se puede diagnosticar o conocer si se padece CCU?

Existen diferentes metodologías para el diagnóstico del CCU, entre las cuales se encuentran el estudio de la citología cérvico-vaginal o como se le conoce popularmente en nuestro país: la prueba citológica; también está la colposcopia; la prueba de Schiller y la inspección visual con ácido acético (VIA por sus siglas en inglés), aunque la prueba citológica es el método más extendido mundialmente.

En Cuba el Programa Nacional para la Detección temprana de Cáncer de Cuello garantiza el pesquisaje cada tres años de todas las mujeres mayores de 25 años, a través de la realización de la prueba citológica.

¿Qué recomienda a las y los lectores de Mujeres?

Eviten el inicio de las relaciones sexuales a temprana edad, los cambios frecuentes de pareja y el contacto sexual sin condón o preservativo, pues el virus vive en la piel o en las membranas mucosas y generalmente no causa síntomas.

De presentar algún síntoma acuda lo más rápido posible a un especialista para que le oriente y en el caso de las mujeres deben realizarse la prueba citológica periódicamente para detectar células precancerosas y cancerosas en el cuello uterino y evitar que la infección progrese hacia un cáncer cervical que pueda ser mortal.

 

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