Una mujer especial

Por: Marilys Suárez Moreno
Publicado: 09/03/2018

Se llamó Emilia de Córdoba Rubio y nació en 1853, hace justamente 165 años. Con apenas 15 primaveras, la bella muchacha cabalgaba en su caballo visitando las fincas cercanas a su casa en San Nicolás de Bari. Dicen que su objetivo era conversar con los dueños y los administradores de esas propiedades y obtener el perdón para los negros esclavos sometidos a los brutales castigos del cepo.

Emilia de Córdoba mostró desde muy joven gran talento y audacia. Fue correo en la Guerra de los Diez Años y enviaba correspondencia a los cubanos separatistas a fin de extender la contienda al occidente del país. Y cuando en1895, José Martí llamó a la Guerra Necesaria, Emilia, con inteligencia y habilidad, continuó ayudando a la causa emancipadora.

Emilia de Córdoba colaboró con la causa libertaria enviando armas y municiones a los patriotas cubanos, y cuando la guerra tocaba a su fin se alistó en las filas de la Cruz Roja Americana como auxiliar de Clara Barton. Juntas brindaron sus servicios a enfermos y heridos; unas veces en hospitales de campaña, otras en transportes de guerra en Santiago de Cuba.

Valeriano Weyler, gobernador y jefe del ejército y considerado como el único hombre capaz de llevar a cabo la guerra de exterminio requerida para conservar el poder, la expulsó del país por considerarla un peligro para España. Finalizada la guerra e iniciada la primera intervención norteamericana, Emilia de Córdoba empezó a trabajar en ese  mismo año 1899 en la Secretaría de Obras Públicas, desde donde impulsó la lucha por la admisión de las mujeres en las oficinas administrativas como empleadas. De hecho se convirtió en la primera defensora social de la mujer.

Precursora de las instituciones feministas en la etapa republicana, Emilia  fue, asimismo, la primera mecanógrafa empleada en el país. Los diarios humoristas de entonces trataron de hacer burla a la lucha de las mujeres y publicaron un chiste que decía: “La mujer decidió emanciparse y se hizo mecanógrafa”. Pero con su accionar la osada mujer logró que las admitieran en las oficinas públicas, abriendo un modo de vida independiente para ellas.

Emilia también se consagró a la protección de veteranos y emigrados sin trabajo, utilizando sus influencias y recursos en aras de auxiliarlos. Antes de morir encomendó al Consejo Nacional de Veteranos y a los Emigrados Revolucionarios la entrega de dos mensualidades de su salario. Mandato cumplido en 1921.

Accesos: 825 Comentarios: 0

Actualidad

(12/12/2018)
Díaz-Canel: Discurso de EEUU sobre derechos humanos es hipócrita
(12/12/2018)
Raúl Castro recibe a médicos cubanos provenientes de Brasil
(11/12/2018)
Fernández de Cossío y Bruno Rodríguez responden a falsas imputaciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos contra Cuba
(11/12/2018)
Economía y reforma constitucional prioridades en las sesiones del parlamento cubano

Otras secciones

Directora General: Iraida Campo Nodal
Editoras: Aurika Rubio García y Alina Carriera Martínez
Redacción: Galiano No. 264, entre Neptuno y Concordia. La Habana. CP 10200. Apartado Postal 2120. mujeres@enet.cu.