Un mejor periodismo requiere perspectiva de género

Por: Indira Ferrer Alonso
Publicado: 26/12/2019

El periodismo cubano asiste desde hace algunos años a la vocación democrática de justicia social y pluralidad que implica una comunicación con perspectiva de género.

Y el discurso a favor de visibilizar, analizar y desmantelar la ideología patriarcal, en pos de mayores espacios de desarrollo y equidad para todas las personas, y en especial para las mujeres, encuentra -casi siempre- puertas abiertas en redacciones de la prensa escrita, radial o audiovisual de la Isla.

Sin embargo, aprender formas más eficaces de comunicar; y desaprender patrones machistas con los que crecimos y convivimos para no afianzarlos en la producción periodística, todavía constituye un reto.

Desarrollar una comunicación de género, desprovista de estereotipos, prejuicios e ideas feministas limitadas, es el norte por el que debemos guiarnos los profesionales de los medios para ayudar a la desconstrucción social de creencias que conducen a la subordinación femenina, que sustentan -por tanto- la dominación masculina y que tiene un impacto considerable en la vida de las mujeres y de su familia.

La lucha por la equidad de género, la lucha por el reconocimiento de la pluralidad étnica y la lucha por el respeto a la diversidad sexual, por ejemplo, pudieran parecer tendencias de moda; una suerte de corrientes inconexas de activismo social que los grandes medios de comunicación y las redes sociales de Internet muestran todavía como algo “pintoresco”, ideal para crear memes, y para copiar sus frases y reproducirlas dentro de discursos aparentemente progresistas, pero que en realidad responden a intereses capitalistas, sexistas, racistas… que terminan desviando la atención de la mayoría para que no concienticen el propósito humanista que impulsa la lucha de los de abajo.

Y los públicos cubanos, a pesar de vivir en un país con grandes avances en la protección de los derechos humanos, no escapan a este fenómeno: mostrar esas luchas de modo que no veamos su esencia; para que nos parezcan discursos gastados sobre los que no hay mucho que aportar; justo cuando -en el caso de las mujeres y de los hombres discriminados- se trata de cambiar una realidad que trae sufrimiento, enfermedad, pobreza y desigualdad ante las oportunidades.

Los eventos regionales de género y comunicación -foros bienales en los que comunicadoras y comunicadores exponen trabajos con perspectiva de género- y el Taller Iberoamericano de Género y Comunicación, evidencian la voluntad de la Unión de Periodistas de Cuba de avanzar hacia una comunicación más útil a las personas. Un empeño que se materializa en alianzas con diversas instituciones, publicaciones, diplomados nacionales y otras iniciativas para fomentar el conocimiento de las y los periodistas en torno a las problemáticas de género y a buenas prácticas en el ejercicio de su profesión.

El más reciente fue el Evento de Las Tunas, que  del 8 al 10 de mayo acogió productos comunicativos y ponencias de profesionales de la prensa de Santiago de Cuba, Guantánamo, Granma, Holguín y de la provincia anfitriona. Más que un encuentro para exponer lo hecho, fue un momento para el intercambio de experiencias, para visibilizar temas como la trata de personas y la brecha digital de género; y para otros modos de hacer en el ejercicio de un periodismo comprometido con la creación basada en la espiritualidad; en las capacidades personales de las mujeres para transgredir instituciones del patriarcado, sobreponerse a sus propias limitaciones y a las que impone el machismo.

Sin embargo, yo creo que la mayor lección que nos dejó a los participantes es que el camino por andar es ancho y nos falta experticia para recorrerlo. Para lograr que el nuestro sea un periodismo para y por las personas, que se parezca más a Cuba y que encarne el anhelo de ser herramienta eficaz en el logro de una sociedad más justa, sin rezagos de discriminación de ningún tipo, no podemos esperar los eventos ni los cursos organizados a nivel de país.

Hay que plantearnos cómo poner perspectiva de género a nuestras agendas; cómo preparar a más profesionales para que no reproduzcan, con la mejor de las intenciones, mitos y prejuicios machistas; tenemos el desafío de poner nombre y rostro a las historias de equidad, de amor, de no violencia, como ejemplos de lo que tenemos que fomentar.

Creo que un periodismo responsable y a tono con las necesidades de las cubanas y cubanos, necesariamente debe ser feminista porque trabajar por la equidad de género  es trabajar por la equidad real de las personas; y eso definitivamente es trabajar por su felicidad.

Tomado de Sierra Maestra

Accesos: 460 Comentarios: 0

Actualidad

(05/08/2020)
Presidente de Cuba manifiesta su pesar por muerte de periodista
(05/08/2020)
Envía presidente cubano condolencias a mandatario de El Líbano
(05/08/2020)
Reconocen en Venezuela a educadora cubana
(05/08/2020)
FEMCINE exhibe retrospectiva de Sara Gómez, pionera del cine cubano

Otras secciones

Directora General: Iraida Campo Nodal
Editoras: Aurika Rubio García y Alina Carriera Martínez
Redacción: Galiano No. 264, entre Neptuno y Concordia. La Habana. CP 10200. Apartado Postal 2120. mujeres@enet.cu.