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Del 2 al 8 de septiembre de 2010Galería de FotosDossier Especial

Día de Memorias en la Cinemateca de Cuba

40 AÑOS PARA UN HOMENAJE



Día de Memorias en la Cinemateca de Cuba

En diversas instalaciones del Complejo Cultural ICAIC, enclavado cerca de una de las esquinas más céntricas de la capital cubana, se realizó el homenaje al 40 aniversario del estreno de esa gran película que es Memorias del Subdesarrollo, del fallecido director cubano Tomás Gutiérrez Alea, (Titón). Una intensa jornada cultural que incluyó conversaciones con participantes en la filmación de la obra; un panel con varias importantes figuras de la crítica y el ensayo en nuestro país, una exposición en el Cine Chaplin, el prelanzamiento de una multimedia sobre Tomás Gutiérrez Alea, así como la exhibición del filme en la propia Cinemateca, fueron algunas de las acciones llevadas a cabo.

 

La galería de arte Servando Cabrera, también parte del Complejo Cultural ICAIC, fue el escenario de un profundo y rico debate acerca de la influencia, y en especial, de la actualidad de los significados de Memorias del Subdesarrollo. Mercedes Santos Moray, Caridad Cumaná y Víctor Fowler, todos importantes autores de nuestro pensamiento crítico cultural, del ensayo y literatura, tuvieron a su cargo el panel que analizó diversas aristas de esta película y su vigencia en el contexto nacional y cinematográfico actual. Los múltiples caminos y lecturas, y en especial, las muchas preguntas que desde la obra se desprenden, es el saldo principal y el eje sobre el cual giró el diálogo suscitado y las intervenciones del panel.

 

El ensayista y escritor Victor Fowler destacó que Memorias del Subdesarrollo es un documento íntimamente cubano que propone reiterados regresos, y estableció, utilizando las el ejemplo de imágenes de varias secuencias del filme, una suerte de paralelo entre esta obra de Titón y el proceso revolucionario cubano. Analizando la mirada, desde la óptica del personaje protagonista, Sergio, y de la cámara, Fowler analizó los diversos símiles y preguntas que propone el filme. Hablando acerca de este personaje, el ensayista destacó su deseo frustrado de ser un miembro pleno del pueblo, cerveza en ristre y bailable alrededor, aunque se trata en realidad de un hombre de extracción burguesa que decide quedarse en Cuba luego del triunfo revolucionario. El leiv motiv para su comportamiento, subrayó Fowler, es su deseo de ver destruirse a la “estúpida burguesía cubana”, aunque este proceso incluya su propia desaparición bajo el instrumento de esa destrucción, una revolución popular.

 

La escritora, crítica y ensayista Mercedes Santos Moray, resaltó la madurez de Tomás Gutiérrez Alea, siempre en ascenso desde La muerte de un burócrata, hasta llegar a su última película, Guantanamera. La Moray destacó que no hay a su juicio un cineasta mayor que Titón, de mayor lucidez en nuestro devenir cinematográfico, pues sus obras son el cine como historia, como país y conciencia, como legado. La vigencia de esta obra, de estas Memorias del Subdesarrollo, está en su plena actualidad como obra artística, en que persiste el subdesarrollo, incluso no sólo el material, sino el espiritual, subrayó.

 

El panel concluyó que el más importante legado de esta película está en su ética, en su compromiso con la verdad, en el modo honesto de asumir el arte por parte de Tomás Gutiérrez Alea. Ahí está la indeleble huella de estas aún actuales Memorias de nuestro subdesarrollo.

  

   Hasta cierto punto y otras memorias sobre Titón

 

En breve entrevista con la actriz y realizadora Mirtha Ibarra, pudimos conocer de primera mano algunas de las actividades que se preparan para el venidero natalicio de Tomás Gutiérrez Alea. A propósito del que hubiera sido el 80 cumpleaños del destacado director, Mirtha adelantó algunas de las actividades que se llevaran a cabo así como algunas reflexiones acerca de las obras de este cineasta.

 

Mirtha Ibarra sigue siendo esa mujer de temple y belleza que nos conmovió desde las pantallas de nuestro cine y que ahora sigue trabajando en otras actividades. Su voz, que igual sabe ser amorosa o intensa, se resiente un poco cuando recuerda a Titón y un brillo de ojos la acompaña a ratos en el breve diálogo:

 

Ya hemos visto este homenaje por los 40 años de Memorias. ¿Podría abundar en las actividades que se preparan por el natalicio 80 de Tomás Gutiérrez Alea?

 

“Los 80 todavía demoran un poco, hasta Diciembre. Entonces se va a presentar el libro que yo escribí, basado en el epistolario de Titón, titulado Volver sobre mis pasos; se presentará la multimedia Titón de la cual ahora se hace este prelanzamiento, más cerrado, más pequeño a propósito de este homenaje por Memorias y se va a presentar también  el documental que voy a estrenar en San Sebastián que se titula Titón: De la Habana a Guatanamera.”

 

La actriz destacó la importancia de un homenaje como el celebrado, así como su profundidad y hondura reflexiva. Subrayó que una película como Memorias marca un hito dentro de la cinematografía, no sólo cubana y latinoamericana sino mundial. Según señaló nuestra entrevistada, en no pocas encuestas especializadas, hechas por diferentes instituciones en todo el mundo, Memorias siempre ha estado incluida en esa lista de mejores películas, y entre los mejores directores del mundo igualmente se menciona a Titón  enfatiza y concluye segura: Siempre será poco lo que se haga por mantener vivo su espíritu y sobre todo su obra.

 

¿Qué le parece a usted la óptica feminista que se maneja en una película como Hasta cierto punto?

 

“Incluso creo que, hasta cierto punto, ahí Titón empezó a cambiar un poco... “

 

¿Habrá alguna influencia suya en ese cambio?

 

“Creo que sí, que hasta yo pude influir un poco en eso, pero bueno, hasta cierto punto... La película fue muy atacada, por la visión feminista; por la visión que tenía sobre los obreros, porque Titón no edulcora nunca la realidad; por la confrontación entre obreros e intelectuales que había... Incluso, para darte un ejemplo, en la calle se habló tan mal de la película que una señora en una farmacia me dijo que mi personaje era el de una prostituta, que si tiene un marido y coge otro, en fin... Y no es así, le dije, mire la película de nuevo porque no es así. Mi personaje no es el de una prostituta. Esas son las consecuencias de una visión muy estrecha que se tenía acerca de la mujer y de las relaciones amorosas, de la existencia de las madres solteras, que fue un tema escabroso en sus tiempos. Hasta el desnudo alarmó también, y es, si se quiere, un semidesnudo, no es para tanto. Fueron una serie de puntos muy críticos y muy criticados en su momento.”

 

Ahora la miramos y no pensamos que una película pudiera provocar tanta polémica por esos temas.

 

¿Y qué pensaría Titón, que hubiera dicho de todo este debate, de los análisis que provoca Memorias del Subdesarrollo cuarenta años después de su estreno, si hubiera podido estar aquí sentado?

 

“Creo que diría que es una lástima que siga tan vigente.”

 

 


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