En diversas instalaciones del Complejo Cultural ICAIC,
enclavado cerca de una de las esquinas más céntricas de la capital cubana, se
realizó el homenaje al 40 aniversario del estreno de esa gran película que es
Memorias del Subdesarrollo, del fallecido director cubano Tomás Gutiérrez Alea,
(Titón). Una intensa jornada cultural que incluyó conversaciones con
participantes en la filmación de la obra; un panel con varias importantes
figuras de la crítica y el ensayo en nuestro país, una exposición en el Cine
Chaplin, el prelanzamiento de una multimedia sobre Tomás Gutiérrez Alea, así
como la exhibición del filme en la propia Cinemateca, fueron algunas de las
acciones llevadas a cabo.
La galería de arte Servando Cabrera, también parte del
Complejo Cultural ICAIC, fue el escenario de un profundo y rico debate acerca
de la influencia, y en especial, de la actualidad de los significados de
Memorias del Subdesarrollo. Mercedes Santos Moray, Caridad Cumaná y Víctor
Fowler, todos importantes autores de nuestro pensamiento crítico cultural, del
ensayo y literatura, tuvieron a su cargo el panel que analizó diversas aristas
de esta película y su vigencia en el contexto nacional y cinematográfico
actual. Los múltiples caminos y lecturas, y en especial, las muchas preguntas
que desde la obra se desprenden, es el saldo principal
y el eje sobre el cual giró el diálogo suscitado y las intervenciones del
panel.
El ensayista y escritor Victor Fowler destacó que Memorias
del Subdesarrollo es un documento íntimamente cubano que propone reiterados
regresos, y estableció, utilizando las el ejemplo de imágenes
de varias secuencias del filme, una suerte de paralelo entre esta obra de Titón
y el proceso revolucionario cubano. Analizando la mirada, desde la óptica del
personaje protagonista, Sergio, y de la cámara, Fowler analizó los diversos
símiles y preguntas que propone el filme. Hablando acerca de este personaje, el
ensayista destacó su deseo frustrado de ser un miembro pleno del pueblo,
cerveza en ristre y bailable alrededor, aunque se trata en realidad de un
hombre de extracción burguesa que decide quedarse en Cuba luego del triunfo
revolucionario. El leiv motiv para su comportamiento, subrayó Fowler, es su
deseo de ver destruirse a la “estúpida burguesía cubana”, aunque este proceso
incluya su propia desaparición bajo el instrumento de esa destrucción, una
revolución popular.
La escritora, crítica y ensayista Mercedes Santos Moray,
resaltó la madurez de Tomás Gutiérrez Alea, siempre en ascenso desde La muerte
de un burócrata, hasta llegar a su última película, Guantanamera. La Moray
destacó que no hay a su juicio un cineasta mayor que Titón, de mayor lucidez en
nuestro devenir cinematográfico, pues sus obras son el cine como historia, como
país y conciencia, como legado. La vigencia de esta obra, de estas Memorias del
Subdesarrollo, está en su plena actualidad como obra artística, en que persiste
el subdesarrollo, incluso no sólo el material, sino el espiritual, subrayó.
El panel concluyó que el más importante legado de esta
película está en su ética, en su compromiso con la verdad, en el modo honesto
de asumir el arte por parte de Tomás Gutiérrez Alea. Ahí está la indeleble
huella de estas aún actuales Memorias de nuestro subdesarrollo.
Hasta cierto punto
y otras memorias sobre Titón
En breve entrevista con la actriz y realizadora Mirtha
Ibarra, pudimos conocer de primera mano algunas de las actividades que se
preparan para el venidero natalicio de Tomás Gutiérrez Alea. A propósito del
que hubiera sido el 80 cumpleaños del destacado director, Mirtha adelantó
algunas de las actividades que se llevaran a cabo así como algunas reflexiones
acerca de las obras de este cineasta.
Mirtha Ibarra sigue siendo esa mujer de temple y belleza que
nos conmovió desde las pantallas de nuestro cine y que ahora sigue trabajando
en otras actividades. Su voz, que igual sabe ser amorosa o intensa, se resiente
un poco cuando recuerda a Titón y un brillo de ojos la acompaña a ratos en el
breve diálogo:
Ya hemos visto este homenaje por los 40 años de Memorias.
¿Podría abundar en las actividades que se preparan por el natalicio 80 de Tomás
Gutiérrez Alea?
“Los 80 todavía demoran un poco, hasta Diciembre. Entonces
se va a presentar el libro que yo escribí, basado en el epistolario de Titón,
titulado Volver sobre mis pasos; se presentará la multimedia Titón de la cual
ahora se hace este prelanzamiento, más cerrado, más pequeño a propósito de este
homenaje por Memorias y se va a presentar también el documental que voy a estrenar en San
Sebastián que se titula Titón: De la Habana a Guatanamera.”
La actriz destacó la importancia de un homenaje como el
celebrado, así como su profundidad y hondura reflexiva. Subrayó que una
película como Memorias marca un hito dentro de la cinematografía, no sólo
cubana y latinoamericana sino mundial. Según señaló nuestra entrevistada, en no
pocas encuestas especializadas, hechas por diferentes instituciones en todo el
mundo, Memorias siempre ha estado incluida en esa lista de mejores películas, y
entre los mejores directores del mundo igualmente se menciona a Titón enfatiza y concluye segura: Siempre será poco
lo que se haga por mantener vivo su espíritu y sobre todo su obra.
¿Qué le parece a usted la óptica feminista que se maneja en
una película como Hasta cierto punto?
“Incluso creo que, hasta cierto punto, ahí Titón empezó a
cambiar un poco... “
¿Habrá alguna influencia suya en ese cambio?
“Creo que sí, que hasta yo pude influir un poco en eso, pero
bueno, hasta cierto punto... La película fue muy atacada, por la visión
feminista; por la visión que tenía sobre los obreros, porque Titón no edulcora
nunca la realidad; por la confrontación entre obreros e intelectuales que
había... Incluso, para darte un ejemplo, en la calle se habló tan mal de la
película que una señora en una farmacia me dijo que mi personaje era el de una
prostituta, que si tiene un marido y coge otro, en fin... Y no es así, le dije,
mire la película de nuevo porque no es así. Mi personaje no es el de una
prostituta. Esas son las consecuencias de una visión muy estrecha que se tenía
acerca de la mujer y de las relaciones amorosas, de la existencia de las madres
solteras, que fue un tema escabroso en sus tiempos. Hasta el desnudo alarmó
también, y es, si se quiere, un semidesnudo, no es para tanto. Fueron una serie
de puntos muy críticos y muy criticados en su momento.”
Ahora la miramos y no pensamos que una película pudiera
provocar tanta polémica por esos temas.
¿Y qué pensaría Titón, que hubiera dicho de todo este
debate, de los análisis que provoca Memorias del Subdesarrollo cuarenta años
después de su estreno, si hubiera podido estar aquí sentado?
“Creo que diría que es una lástima que siga tan vigente.”